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lunes, 28 de mayo de 2012

Las zanahorias ¿Son de color naranja?



El característico color naranja de las zanahorias fue el resultado de “un cruce patriótico” que se realizó en Holanda en el siglo XVI. Los holandeses eran los principales productores europeos de zanahorias en ese tiempo e impusieron sus semillas patrióticas. Para ello utilizaron el color emblema de la Casa Real Holandesa de Orange.

Las primeras zanahorias, de las que se tiene constancia y documentadas, que comió un ser humano (Afganistán, año 3.000 a. C) eran púrpuras por fuera y amarillas por dentro.

En la antigua Grecia y Roma, la zanahoria se cultivaba con fines medicinales: se consideraba un potente afrodisíaco. Los comerciantes árabes extendieron las semillas. Se diversificaron los tonos: se vendían zanahorias púrpuras, blancas, amarillas, verdes e incluso negras. Después llegaron las de color naranja gracias a los holandeses.

El primer tramposo de unos Juegos Olímpicos (de la era moderna)

Ocurrió durante los Juegos Olímpicos de St. Louis (Missouri) de 1904 en la prueba de Maratón. Fred Lorz fue el primer competidor en cruzar la línea de meta y como ganador de dicha carrera se le premió con una corona de laurel que le colocó en la cabeza Alice Roosevelt, hija del entonces presidente norteamericano Theodore Roosevelt.
Pero de inmediato fue descalificado por tramposo…
Resulta que el señor Lorz, transcurrida la mitad de la competición,  empezó a encontrarse mal, así que decidió parar de correr y subirse al coche de un funcionario que pasaba por allí. Le pidió a éste que lo llevase hasta el estadio para recoger su ropa, debido a su indisposición.
Recorrieron en el automóvil los 11 kilómetros que aun les separaba del estadio y, una vez en la puerta, al atleta (que ya se encontraba mejor) no se le ocurrió otra genialidad que entrar corriendo al estadio olímpico y cruzar la línea meta, según él, a modo de broma.
La gente se entusiasmó a su llegada creyendo que era el legitimo ganador y él se dejo llevar por la emoción de los acontecimientos.
Una vez descubierta su trampa fue despojado del galardón.
Como nota anecdótica, cabe resaltar que al año siguiente (1905), Fred Lorz ganó la maratón de Boston, esta vez sin trampa alguna.

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Origen de la palabra ADEFESIO

Cuando una persona viste de forma ridícula inadecuada o extravagante se dice que va hecha un adefesio. Este modismo que hace alusión a la ropa deriva de otro referido a la palabra. Antes, se recriminaba con el dicho hablar adefesios al orador que en su discurso emitía algún despropósito o un disparate mayúsculo.

El vocablo adefesio proviene de Ad Ephesios, el título de una carta de San pablo a los fieles de Éfeso, ciudad grecorromana que se levantó a orillas del mar Jónico. Aunque en ella se condena la embriaguez y desaconseja la ingesta de vino, el carácter de cosa inútil o absurda se lo atribuyó el humor popular tal vez por los consejos que se vierten en el capítulo V de la epístola y que el cura sermonea a los recién casados. En concreto, se mofa de la parte en que el apóstol invita a los maridos a que amen a sus mujeres como Cristo amó a la Iglesia y en que recuerda a la esposa la obediencia y devoción que debe mostrar hacia su compañero. Éstas y otras exhortaciones ad-efesios, referentes a la fidelidad conyugal, por lo general se olvidaban al salir de la iglesia, según el vulgo suponía y dejó constancia en la expresión hablar adefesios.

Fuente 

¿Por qué se oye el mar en una caracola?



Lo que oímos no es sino el fluir de nuestra propia sangre en la cabeza. Cuando nos aplicamos a la oreja una caracola, el sonido de la sangre al circular por los finos vasos de nuestro sistema auditivo se amplifica de tal modo que provoca en el interior de la concha un potente efecto de altavoz.


¿Cuál es el origen de las notas musicales?


 




















Guido de Arezzo (995-1050), es considerado el “padre de la música”. Fue quien dio nombre a las notas musicales, inspiradas en las silabas iniciales de unos versos dedicados a San Juan Bautista “Ut queant laxis” .

Ut queant laxis
Re sonare fibris
Mira gestorum
Famuli torum
Solve polluti
Labii reatum
Sancte Iohannes

“Para que tus siervos puedan exaltar a plenos pulmones las maravillas de tus milagros perdona la falta de labios impuros, San Juan”.


Arezzo denominó a este sistema de entonación “solmización”, y más tarde, “solfeo”. Usaba este sistema para la enseñanza de la música y prontamente adquirió gran popularidad y el Papa ordenó su introducción inmediata a la Iglesia.

En un principio la nota DO se llamo UT. Hoy en día solo se utiliza en el idioma alemán y para el Canto Gregoriano. La nota SI se forma por las iniciales de: Sancte Iohannes.

Guido D’Arezzo elaboró una aproximación a la notación actual, al asignar los nombres a las notas (excepto a la séptima nota, SI, que entonces era considerada un tono diabólico -Diábulus in música-) y desarrollar la notación dentro de un patrón de cuatro líneas (tetragrama), y no una sola como se venía haciendo anteriormente.

Fu hacia el siglo XVI cuando se añadió la nota musical SI, derivado de las primeras letras de Sancte Ioannes, y en el siglo XVIII se cambió el nombre de ut por DO (por Dóminus o Señor, aunque algunas fuentes apuntan que fue por el cantante italiano Doni, en 1636). En Francia se sigue utilizando la nota UT, aunque para el solfeo se usa el monosílabo “do” para evitar la complejidad que provoca la letra “T”.

También en este proceso se añadió una quinta línea a las cuatro que se utilizaban para escribir música, llegando a la forma en que hoy lo conocemos, llamada pentagrama.
Después de las reformas y modificaciones llevadas a cabo en el siglo XVI, las notas pasaron a ser las que se conocen actualmente: do, re, mi, fa, sol, la y si.

Fuente
http://blogs.20minutos.es